Peru-v

SOBRE LA POBREZA

La Pobreza. Las estrategias. ¿Calidad para los pobres?. No has llamado ni a sabios ni a ricos.

 

La Pobreza

La pobreza se define como la carencia de lo indispensable para el sustento de la vida. En realidad es un conjunto de carencias que la población siente o percibe , y que a quien la sufre, le impide desarrollar sus posibilidades como seres humanos, y menos en la expectativa respecto a su capacidad creativa.

En términos económicos, la pobreza está asociada a: (1) un bajo nivel de productividad de las labores que realizan los pobres, (2) el bajo nivel de salarios que perciben, así como los bajos precios de su producción y servicios, (3) el escaso acceso a las facilidades de orden público, (4) el bajo nivel de consumo de los bienes y servicios necesarios para la atención de las necesidades.
Pero también la pobreza es un hecho social e histórico objetivo, que tiene el agravante de heredarse de generación en generación: los hijos de los pobres nacen pobres. La pobreza se regenera ella misma en el llamado círculo vicioso de la pobreza. También conocido como el círculo maldito de la pobreza.

Las estrategias

Diversas estrategias de desarrollo han sido planteadas, y algunas de ellas ejecutadas, para la superación de la pobreza.

La primera de ellas giró en torno al crecimiento económico de cada país, expresado en el aumento de Producto Bruto Interno, PBI. Entre las décadas del 50 a mediados del 70 en el siglo pasado, los países latinoamericanas tuvieron un incremento importante de su crecimiento económico, pese a ello, el número absoluto de pobres no disminuyó. En el presente siglo, el PBI tiene un aumento sostenido, ¿se reducirá el número absoluto de pobres?
Desde fines de los 70, en el siglo pasado, las estrategias para la superación de la pobreza, se han propuesto en caminos diferentes al del sólo crecimiento económico. Una ellas es la promoción de empleos, como un fin en si mismo. Otras, como la reforma agraria, tienen que ver con la redistribución de los activos en el ámbito rural. También está la de orientar el gasto público en las zonas más pobres.
Una estrategia importante es la satisfacción de las necesidades básicas. En este caso, hay dos variantes. En una ellas, la satisfacción de las necesidades básicas es el objetivo de distintas estrategias de desarrollo. En la otra, tal satisfacción es tomada como una estrategia en si misma.

Ya en este siglo, al desmontarse significativamente el aparato público, con el nuevo liberalismo se pretende que las inversiones privadas terminarán también por beneficiar a los más pobres. Esta insurgencia ideológica se acompaña de mecanismos de compensación que en los hechos resultan insuficientes.

 
Las alternativas

Entre las estrategias alternativas, resultan importantes las siguientes:
• Plantear como objetivo el pleno empleo, productivo y libre, lo cual permitiría tanto el crecimiento como la mejor distribución de la riqueza.
• La de redistribuir primero y crecer después, justamente contraria a lo originalmente planteado. En los términos menos drásticos, esta estrategia debe entenderse como la reorientación de la inversión pública (lo cual significa, captar impuestos de los grupos de mejores ingresos, para dirigirlos hacia los sectores más pobres). Recientemente aplicada, esta estrategia se ha reducido a incrementar el gasto público con propósitos sociales.
• La alternativa de satisfacción de las necesidades básicas. En un caso, como objetivo. En otro, como estrategia. Se reconocen similitudes y también diferencias en las distintas propuestas que se incluyen en esta alternativa. Las mayores diferencias giran en torno a los cambios políticos y a las relaciones con los otros países.
Las dos primeras alternativas buscan centrar los esfuerzos en la mejora de las condiciones de empleo y productividad, dirigidos hacia incrementar los ingresos de los más pobres. La expectativa respecto a los plazos, es que son más largos que lo que podría esperarse en la tercera alternativa. Y estrictamente, suponen medidas menos drásticas que esta última. Por ello, es que en el corto y mediano plazo, las dos primeras alternativas , se consideran como paliativos en el tratamiento de la pobreza.
Cada vez es más claro que no puede tratarse aisladamente el propósito de reducir y eliminar la pobreza, sin inscribirlo – junto con otros propósitos – en una estrategia general de desarrollo.

 

¿Calidad para los pobres?

 
El hecho de que desde una perspectiva de mercado, la calidad esté referida a las características de un bien o servicio que satisface los requerimientos de un usuario o consumidor, conviene preguntarse ¿cómo un pobre puede expresar tales requerimientos?. O bien, ¿no tienen los pobres el derecho a los productos de calidad?. De esta manera, el tema de la calidad de un producto, enfrenta el tema de la calidad de vida de una persona.

En la calidad de un producto se hace referencia a las características del mismo. Al referir la calidad a una persona, y lo que ella necesita para alimentarse, no podemos efectuar discriminaciones en función de sus ingresos. La calidad para los pobres se considera necesariamente un derecho que comienza por buscar la superación de esa pobreza, así como dotarles de una alimentación suficiente para nutrirse en sus necesidades elementales.

En un artículo reciente, José Muchnik plantea interesantes cuestiones respecto al tema.

Volver al principio.